CAMPAÑA PEDIAURE

LOS NIÑOS DEL SIGLO XXI

ACERCA DEL PROYECTO

Presentación de la primera campaña digital para Pediasure en la que se daba a conocer el producto acercándolo a las madres desde un punto de vista como una ayuda y no como un simple producto de complementación alimentaria.

El concepto de la campaña se basaba en que absolutamente el 100% del consumidor final del producto (en este caso los niños) habían nacido a partir del año 2000 con lo cual eran considerados efectivamente niños del siglo XXI, los cuales estaban y están sometidos a una gran cantidad desgaste físico y mental debido a la gran cantidad de actividades extraescolares con lo que podían llegar a correr peligro de que perdieran peso y no al contrario.

La campaña siempre se basó desde el punto de vista de los padres, en los que les proporcinábamos una herramienta donde ponían las actividades extraescolares del niño y la cantidad de comía que comida, calorías gastadas vs calorías consumidas y así el público objetivo podía hacerse una idea de si sus hijos podrían llegar a necesitar el producto no. Para conseguir llegar a este público decidimos dividir la campaña en 3 fases.



La fase I de la campaña se basaba en crear un primer impacto en sites afines al target y en lugares estratégicos de los mismos, con esto ganamos más visibilidad con menos presupuesto. En esta fase nos valimos del spot de televisión como base y en una última parte le hablábamos al usuario de la fase II (la herramienta en sí).


Dentro de la fase I también se quería llevar a cabo una campaña en redes sociales con el público objetivo bastante segmentado, nuevamente para ganar más visibilidad con menos presupuesto.


La fase II tenía lugar en el site de Pediasure donde los usuarios podían calcular la cantidad de calorías consumidas por sus hijos frente a las gastadas. Adicionalmente les dábamos consejos a los usuarios dependiendo del resultado de su test. Nuevamente en este caso aquí el producto estaba como una ayuda a las madres, no como el alimento en sí.


En la fase III eran los propios usuarios los que compartían la información de su test en redes sociales o incluso a través de los grupos de whatsapp de los grupos de padres. La marca sacaría una serie de medias de la herramienta  para poder compartirlas en forma de ilustración en sus redes, con lo que a parte de dar a conocer el producto generábamos contenido para la marca. Finalmente se realizaría una recopilación de estas ilustraciones y se sacaría un libro recopilatorio que se sortearía entre todos los participantes del estudio.